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LA GUERRA DEL FIN DEL MUNDO -Mario Vargas Llosa-



1. - Ficha técnica.

Mario Vargas Llosa nació en Arequipa, Perú. Vargas Llosa es uno de los más grandes novelistas peruanos. De técnica impecable, nunca deja cabos sueltos en la narración. Refleja su particular visión de Perú de una forma pesimista y crítica. Estudió primeramente en Cochabamba, Bolivia, e hizo la secundaria en Piura y Lima, como interno en el colegio militar Leoncio Prado. Se licenció en la Universidad de San Marcos de Lima, trasladándose a Madrid en 1958. Marchó a París para cursar el doctorado, donde permanecerá hasta 1966. En 1952, escribió su primera obra teatral: La huida y, en 1958, una colección de cuentos que tituló Los jefes. En 1962, Vargas Llosa se dio a conocer con la publicación de La ciudad y los perros. En ella, recoge experiencias del colegio militar donde pasó sus primeros años de estudio. Uno de los rasgos más sorprendentes y originales de la obra es el cambio de narrador. La casa verde, obra publicada en Barcelona en 1966, contiene dos elementos que la hacen sublime: la técnica y el realismo con que muestra diversos aspectos de la vida peruana. La casa verde representa un burdel y, metafóricamente, la tierra misma. Se marchó a Londres como profesor universitario en el Queen Mary College y, luego, en el King's College; más tarde se trasladó a Barcelona y, por último, regresó a su país. En 1967 publicó Los cachorros: Pichula Cuéllar. Narra, de forma irónica y compasiva, la historia de un adolescente privilegiado que queda castrado al sufrir un accidente y, a partir de ahí, tiene que demostrar su hombría. La novela es de tono pesimista.

Otra novela en la que se critica a la sociedad peruana es Conversación en la catedral, de 1969. La acción transcurre durante la dictadura de Manuel Odría (1948-56), en un bar denominado como la novela, y el personaje protagonista también será un desgraciado. En la novela aparecen cuatro historias que se entrelazan al final. En 1973 escribió una novela más amena y divertida: Pantaleón y las visitadoras, donde cuenta la historia de un oficial peruano que tiene que proveer de prostitutas al ejército. En La tía Julia y el escribidor, de 1977, también se entrecruzan las historias de Varguitas y Julia (los protagonistas), con la del escribidor y las radionovelas que escribe. En 1981 apareció La guerra del fin del mundo, única novela donde la acción no transcurre en Perú. En esta obra (que es la que aquí vamos a estudiar) une varias características de novelas anteriores. También ha realizado estudios como La orgía perpetua, sobre Madame Bovary y Flaubert. Ha escrito obras de teatro sin mucho éxito como La señorita de Tacna y El hipopótamo. En 1990 Vargas Llosa se presentó como candidato a las elecciones presidenciales de Perú a la cabeza del partido conservador; sin embargo, fue derrotado en las urnas por Alberto Fujimori. Después de esta experiencia, abandonó la política y ha fijado su residencia en España. Con su novela Lituma en los Andes, 1993, obtuvo el Premio Planeta. En 1994 fue elegido miembro de la Real Academia Española de la Lengua y, en 1995, ha sido galardonado con el Premio Cerv.

2.- Argumento.

La novela cuenta la rebelión de un grupo de gente, reunida en una pequeña ciudad brasileña, que lucharán contra la república, recién instaurada, creyéndola representante del maligno. Empieza para ellos el Apocalipsis, y se van cumpliendo poco a poco las predicciones del Consejero. La república ira mandando ejércitos cada vez más grandes hasta que sofocan lo que, siendo una rebelión, había pasado a ser casi una guerra civil.

Junto a esta trama, surgen otras de ámbito político, en la que la oposición y la presidencia de Bahía entran en una gran lucha verbal de acusaciones y descalificaciones, gran crispación política.

3 . - Seguimiento de la trama política y militar.

Política.- El que posee el poder de Bahía es el Partido Autonomista al que pertenece el Barón de Cañabrava. El segundo partido político más importante es el Partido Republicano Progresista del que es presidente Epaminodas GonÇalvez, director a su vez del Jornal de Noticias. Galileo Gall ira a visitar a Epaminodas para pedirle que publique un comunicado en el que pide ayuda para Canudos. Epaminodas no lo ayudará pero no se olvidará de su cara.

Hay que recordar que antes brasil era monárquica, perteneciente a los ingleses, pero hacía un año había pasado a ser república. A si que lo que estaba pasando en Canudos (perteneciente al Barón) ponía en peligro la república, ya que los revoltosos luchaban contra esta y sus principios. Gall había sido detenido y se había cursado una orden de expulsión del país, así que como no tenía nada que perder, ni donde ir, decidió ayudar a los revoltosos llevándoles armas. Armas que sí fueron proporcionadas por Epaminodas. Un poco más tarde, Gall será atacado por un grupo mandado por el mismo político, que intentará, pero no conseguirá, matarle. ¿Por qué querría matarle, por que su asesino le llamó ingles cuando el es escocés?. Más adelante se enterará de que los fusiles, robados cuando fue atacado, eran ingleses. Será encontrado por los que le habían atacado de nuevo, pero esta vez sólo iban a por sus pelos y su ropa, cosa que consiguieron, estos, a demás, desenterraron un muerto reciente. Unos días más tarde se acusará al Partido Autonomista y al gobernador, de unirse con Inglaterra para conspirar contra la república, para restablecer la monarquía. Acusaciones basadas en que se habían encontrado unos fusiles ingleses y un cuerpo perteneciente a un supuesto agente ingles. El medio más rápido para difundir esas ideas a todo el pueblo es el periódico, en este caso el que pertenece a Epaminodas, en el que también se criticará la pésima actuación del ejercito de Bahía. En el senado habrá un gran debate en el que se discutirá este tema, y en el que se acentuarán los insultos, las acusaciones y la crispación. Unos defenderán que es imposible encajar dicha conspiración, ya que el primer perjudicado es el dueño de Canudos, el Barón. Otros dirán que el Barón ha cedido esa hacienda para que puedan ser más fuertes los revoltosos y ,a demás, tener una coartada. El partido progresista programará actos de homenaje a los oficiales del ejército y al ejército, así tendrá a la mayoría del pueblo a su favor y al ejercito entero. Pero lo historia transcurre de tal modo que el Barón acabará enterándose del chanchullo preparado por Epaminodas. Y debido a que al final será el ejercito federal, y no el de Bahía, el que acabe con los revoltosos, el Barón y Epaminodas llegaran a un trato para formar una coalición y así habitar ser borrados por los federales, que podrían haber instaurado en Bahía una especie de régimen militar.

Gracias a esta coalición, Epaminodas llegaría al poder con el trato de no tocar las propiedades agrarias ni los comercios urbanos del Barón, así el podría olvidarse de la política sin perder dinero.

Militar.- Cuando en la gobernación de bahía se enteraron de que en un pueblo se había formado una rebelión que iba contra la república, no tardaron en enviar a un grupo de treinta policías en busca del dirigente de la rebelión. Pero estos se encontraron con que, cuando pidieron que entregasen al llamado Consejero, una turba de doscientos hombres se les echó en cima y los machaco. Lo mismo pasó con un regimiento de hombres, el ejercito de Bahía (guiado por Pirés Ferreira), que fue absurdamente derrotado, cuando fue sorprendido por un grupo de cerca de quinientos o mil hombres, que parecían ir en procesión, pero que resultaba que iban en procesión a expulsarlos a ellos, cosa que consiguieron. Entonces se preparó y envió un ejercito seis veces mayor que el anterior, a demás de llevar artillería pesada, estaba guiado esta vez por Febronio de Brito, uno de los mejores. Pero con la ayuda de los desertores y del terreno, no pudieron hacer gran cosa. En la primera fase de la batalla consiguieron resistir y avanzar un poco, pero una hora más tarde fueron atacados en el mismo campamento, y sin darles tiempo a colocarse, fueron arrasados. Debido a esto se mandará un inmenso regimiento dirigido por un jacobino (relacionado con el partido de Epamínodas), el coronel Moreira Cesár. Recibieron una gran despedida. Iban muy confiados, incluso lo único que temía el coronel era que se escapasen los infractores. Pero, incluso antes de luchar, las cosas empiezan a ir mal. El coronel está enfermo, pero a pesar de todo consigue soportar, y el batallón resiste muy bien las pequeñas emboscadas, pero cuando llegan y atacan Canudos, el batallón va cayendo si remedio, hasta que el propio Moreira Cesár tiene que intervenir, pero antes de que pueda hacer nada, cae herido de muerte. El resto de los oficiales, debido al gran número de bajas, deciden retirarse. Estos se unirán más tarde a militares profesionales, cuerpos de policía y voluntarios que venían a salvar la república, en total cinco mil hombres y artillería suficiente para enterrar Canudos. Esta vez los yagunzos deciden preparase bien. Hacen barricadas, ponen a todos los herreros a fabricar balas. Se mandan todos los días expediciones de treinta hombres o más para que vayan mermando y minando la paciencia y los nervios de los soldados, y para que, de paso, roben comida, o intenten destruir la matadeira (un potente cañón), que es el verdadero destructor de Canudos.

Así, poco a poco, irán los yagunzos progresando de tal forma, que conseguirán preparar una gran emboscada al regimiento que lleva la comida y las armas, al que provocarán grandes bajas y conseguirán robarle la comida. Esto, unido a las bajas y a que en la enfermería ya no quedaba nada, se tuvo que desalojar a parte de los heridos que, seguramente, morirían por el camino. Pero poco a poco se va tomando Canudos. Primero un quinto, luego un poquito más. La confianza surge en cada bando cada vez que se consigue, en unos casos robar la comida y en otros conseguir un poco más de terreno.

La crueldad llega hasta tal punto que cuando el Beatito decide llevarse fuera de la guerra un grupo de personas, y los militares les permitían el paso, sus propios colegas los acribillarán.

Este batallón se veía ya temblando cuando llegó otro de cinco mil hombres más, y ocurrió entonces, que Canudos fue literalmente arrasada. Murieron cerca de tres mil soldado y veinticinco mil habitantes de Canudos.

3.- Mundo de referencia.

En la novela aparecen gran número de diferentes tipos de vida y de formas de ver el mundo, pero los más importantes son: el del ejército, la política, los bandoleros, los creyentes y sobre todo el de la guerra. Nos enseña los chanchullos políticos que, aun en nuestros días, se siguen haciendo, una forma no muy democrática de conseguir más votos y con ello más poder; descalificaciones, acusaciones, amenazas, todo eso guiado a una crispación que al que más afecta es al pueblo, al que se engaña. Un mundo también donde a veces es necesaria la negociación entre partidos que se llevan a muerte. También nos deja ver el mundo de los fanáticos, convencidos en la existencia de un dios todopoderoso que un día se enfadará, mandará un castigo y sólo quedaran los “limpios de espíritu”. Gente que hacen lo que se les manda por miedo a represalias “divinas”; de aquí surge también el mundo de la incultura, que nos muestra como la gente se deja arrastrar por ideas que le han metido a la fuerza desde pequeños y no han sido capaces de comprobar su veracidad. Nos muestra el mundo del ejercito como salvadores de la república, y mantenedores del orden publico. Muestra sus estrategias y cierto abuso de poder. Los vandoleros también se dejan entrever en su estilo más sangriento, de asaltos y palizas. Pero lo que mejor se ve en esta novela es que en una guerra nadie gana, a pesar de haber vencedores y vencidos.

4.- Personajes de la obra. Seguimiento de cada historia.

- Antonio Vicente Mendes Maciel.- Más conocido como el Consejero. Hombre alto, flaco, de piel oscura y huesos prominentes. Un hombre misterioso del que era imposible saber su edad, procedencia o su historia. Era una especie de ermitaño vagabundo que iba por los pueblos dando discursos, hablando de cosas sencillas e importantes, cosas actuales, como el Juicio Final, que según él, llegaría en 1900. Había pues que prepararse, restaurar las iglesias. En ese vagabundeo por pueblos, se iban adhiriendo a él personas que lo veían como un nuevo Mesías. Cuando la sequía de 1877, ya le seguían una gran piña humana. En 1888, y con un retraso y deformación de la noticia, llego a los oídos del grupo del Consejero que la monarquía había abolido la esclavitud. Un año más tarde se enteraron de la instauración de la República, la cual había separado la iglesia del estado y credo la posibilidad del matrimonio civil, cosas que no gustaron nada al Consejero. Pero cuando en 1893 se enteraron que la República les iba a cobrar impuestos, fue la gota que colmó el vaso. Desde entonces la República fue considerada como el Anticristo. A partir de aquello se empezaron a unir al Consejero más gente; gente que lo defendió de todo intento de captura y ataque por parte de la policía y ejercito de Bahía.

Se confinaron en la ciudad de Canudos, donde el Consejero mando erigir una gran iglesia, y donde se empezará a construir la resistencia contra “el anticristo”. El Consejero irá nombrando a personas de confianza para desempeñar los cargos más importantes. Cada día llegaban a Canudos multitud de personas, que fueron formando una nueva y gran ciudad, capaz de derrotar a varios ejércitos. Se creará una guardia católica, más adelante, para defenderle. Orará para miles de personas que irán a verle a la grande e inacabada iglesia. Muere pocos días antes de ser Canudos arrasada. Su cuerpo se enterrará en el panteón que mandó hacer. Su tumba será profanada por el ejército, el cual estudiará su cabeza. Esta acabará en el fondo del mar.

- Beatito (Antonio), nacido en Pombal, e hijo de un zapatero y de una inválida. Cuando aun gateaba vino la fuerte sequía que devastó el sertón y que mató a parte de su familia, quedando sólo vivo él y su hermana. El Beatito fue adoptado por el Tuerto, el cual lo trataba como a una bestia de carga. Las mujeres del pueblo obligaron al Tuerto a enviar a Antonio al catecismo, donde éste encontró su sino. Así, a los catorce años, el Beatito vio al Consejero y deseó unirse a el, aunque tuvo que esperar a la siguiente visita para conseguirlo. Una vez que fue aceptado no se separó de él hasta su muerte. Así llegó a ser uno de los hombres de confianza de este. Cuando ya estaban aposentados en Canudos, él fue el que se encargó de organizar todo lo que mandaba el Consejero, y una de esas cosas era recibir todos los días a las familias recién llegadas.

El Beatito mostraba un gran respeto hacia el Consejero, y como todo el mundo, mostraba algo de miedo hacia este. Uno de sus actos a destacar es cuando consigue convencer al ejército de dejar salir a un grupo de gente, aunque estos serán masacrados por su propia gente. Al final, el más allegado al Consejero será el que le “traicione”, diciéndoles a los oficiales del ejército donde estaba escondido el cuerpo de éste.

- Tuburcio de mota es el padre del Beatito. Es zapatero, uno de los pocos que se quedó en su pueblo cuando la sequía. Muere, dejando huérfano al Beatito y a la hermana de éste.

- El vicario Don Casimiro es el que enterró a la familia del Beatito.

- El Tuerto recogió al Beatito una vez muerto su padre. Es el otro zapatero de Pombal. Trata fatal al Beatito, hasta que es convencido para meterlo en la catequesis.

- El Ciego Adelfo. El Beatito será su lazarillo.

- El Leproso Simeón. Es ayudado por el Beatito.

- El padre Moraes. Es el que comunicó al Beatito que no podía ser sacerdote.

- Don Casimiro. Es el párroco ,ya muerto, de Pombal.

- Joao Grande, nació en la hacienda de Adalberto de Gumucio como resultado de la unión entre la mejor negra y el negro más fuerte. Gumucio se encariño con el y lo sacó de la senzala, para llevárselo a su casa, donde fue criado por su hermana Adelhina. Pero a pesar de todo, en vez de convertirse en un ser suave y doméstico, se convirtió en una bestia. Tenía gran fuerza, y anhelaba el bosque. Todo esto dio su fruto cuando, en un viaje de Adelhina al convento en el que él y otro iban de chofer, paró el carruaje y asesino con gran crueldad a Adelhina. Después de esta carnicería y andando sin rumbo se encontró con el Consejero, al que escuchó hablar (de diablos) y con el que se quedó hipnotizado de tal forma que empezó a seguirlo. Fue tras él hasta Canudos, donde se convirtió en uno de los defensores más importantes de esta ciudad. Pero si siguió y defendió al Consejero, no es porque creyese en dios, si no porque éste le había cambiado la vida, le había perdonado sus pecados, le había hecho un hombre feliz. En la guerra murió defendiendo al Consejero, era uno de los de la guardia católica.

- Alberto de Gumucio es el dueño de la finca donde nace Joao grande. Es hermano de Adelhina.

- Adelhina es la hermana soltera de Gumucio. Ella cuidará de Joao el Grande, a pesar de eso será brutalmente asesinada por este mismo.

- Joao Menhino. Compañero de Joao el Grande. Hijo de la cocinera de la hacienda en que se criaron los dos. El está presente en el siniestro cometido por Joao el Grande. Será incapaz de huir y de asesinar, mientras dormía, a Joao. Morirá ahorcado, acusado de asesinato.

- María Quadrado apareció un día arrastrando una cruz. Tenía veinte años pero parecía mucho más vieja. Había sido violada cuatro veces, y en esa última, había sentido cierta compasión por el violador. Vivió durante un tiempo en una gruta, donde no volvió más tras conocer al Consejero. Acabará siendo una de las más allegadas a Antonio. Morirá en Canudos.

- Joao Satán, bautizado por el Consejero como Joao Abade, había sido abandonado por su madre, que había huido con un sargento de la guardia nacional. Fue criado por sus tíos ( Ze Faustino y Angela). Pero de quién más se acordaba era de los cantores ambulantes, los cuales cautivaron a Joao Satán con la historia de Roberto el Diablo (después de cometer un sinfín de maldades se arrepiente). Una mañana llegó al pueblo un grupo de treinta guardias preguntando por el Antonio Silvino. Estos ordenaron a Ze que los llevara ante Antonio, pero este se negó y fue fusilado por ello. Desde entonces Joao se hizo canganciero para, así, matar guardias. Era un hombre fuerte, muy alto, de piel bruñida, pómulos salientes, ojos rasgados, frente ancha, lacónico y fatalista.

- Roberto el diablo, hijo del duque de Normandía. Después de cometer todas las barbaridades y maldades posibles, se arrepintió y anduvo a cuatro patas, ladrando en vez de hablar, alcanzando la misericordia del buen Jesús. Salvó al emperador y se casó con la reina de brasil. Son todos personajes de un cuento que emocionará a Joao Satán.

- Leopoldina es una muchacha de cara redonda, ojos expresivos y formas apretadas, que fue novia de Joao Satán. Lo conoció por que lavaba la ropa en casa de un hacendado en la que trabajaba este. Leopoldina se fue con un juez, y Joao se vengó cortando y marcando el cuerpo de sus hermanos y se llevó a su otra hermana, Marquinha.

- Marquinha es la hermana de Leopoldina. Tiene trece años cuando es raptada por Joao Satán. Apareció un día con la cara marcada por las siglas J y S, a demás de llevar un cartel diciendo que todos los de la banda de Joao eran los padres de la criatura.

- Antonio el fogueteiro es un hombre de Mirandela, uno de los primeros en seguir al Consejero. Hace fuegos artificiales en todas las procesiones.

- Antonio Vilanova nació en Assaré. Desde niño mostró su vocación de comerciante. Huyó del pueblo junto con su familia durante la epidemia. Esto le obligó a hacer uso de sus dotes, así, ayudado por su gente, no tardo en hacer florecer un negocio. Pero la gran sequía lo destrozó, devastó hasta una pequeña ilusión surgida porque, pensando en el futuro, Antonio había reservado maíz, pero poco les valió, pues una turba de personas muertas de hambre saquearon el almacén. Entonces decidieron cambiar de pueblo. Por el camino les pasó de todo. Se establecieron en Caantiga do Moura, donde volvieron a triunfar hasta que las lluvias desbordaron el río, el cual anegó el pueblo entero. Así que fueron en busca de otro pueblo, hasta llegar a Canudos. Allí se quedarán triunfando con el negocio. Fueron de gran importancia durante la guerra, pues gracias a su organización pudieron abastecer a Canudos entera y sin muchos problemas, hasta el final.

- Honorio es el hermano de Antonio Vilanova.

- Antonia es la mujer de Antonio Vilanova.

- Asunción es la mujer de Honorio Vilanova.

- Padre Matías. Dio clase de catecismo a Antonio Vilanova. En esas clases empezó a demostrar su vocación de comerciante, negociando con sus compañeros.

- Adelinha Alencar, hija del carpintero de Assaré, es la causante de una enfermedad que diezmará la población. Pocos salieron vivos del pueblo, pero una de esas familias fue la de los Vilanova.

- Doña Camucha es la curandera que tratará la enfermedad de Adelinha con hierbas que no darán resultado.

- El padre Tobías es el párroco de Assaré, que consiguió pedir misericordia a dios antes de caer él también enfermo.

- Luz María, hermana de los Vilanova, muerta por la enfermedad.

- El León de Natuba (Felicio) nació deforme. Pero el hijo de Celestino Paedinas resultó ser muy inteligente. Aprendió a leer viendo como lo hacían los que sabían, pocos en esos tiempos. Así llegó a ser el escriba y lector del resto del pueblo, pero a pesar de eso nunca fue aceptado por la gente. Pero la vida del León cambió rápidamente cuando Almudina, una niña, cayó enferma; cuando confesó que había tenido que escuchar una canción de amor del León su padre enfureció y fue en su busca. Cuando lo encontró le amenazó de muerte, y una vez muerta Almudina, el padre decidió quemar al León. Y cuando estaba a punto de hacerlo, el consejero lo impidió. Así encontró la felicidad el León, en Canudos junto a su salvador. Allí se convirtió en el secretario del Consejero. El León es un ejemplo de lo que hacía en realidad la mayoría de la gente de Canudos. El no creía en ninguna religión, sólo creía en el Consejero.

- Celestino Pardinas es el padre de el León. Es amansador de potros.

- Doña Gaudencia es la madre de León.

- Zósimo es el padre de Almudina. En su cólera, producida por la muerte de su hija, después de una extraña fiebre producida, según creen, por la culpa del León. Casi consigue calcinar al León.

- Almudina es la hija de Zósimo. Esta se pondrá mala después de escuchar un poema de amor hecho por el León para ella. Esa fiebre la matara, lo que provocará las iras de su padre.

- Don Joaquim era un hombre joven, algo encorvado, bajo, barrigón, tan alegre que si no hubiese sido por el hábito nadie sabría que es cura. Llegó incluso a unirse con una mujer, Alejandrinha Correa, con la que tubo tres hijos. Pero su vida cambió cuando a ese pueblo llegó el Consejero, el cual, en la iglesia, empezó a criticar los pecados del padre. A partir de ese momento la relación entre Joaquim y Alejandrinha se vio rota. En la siguiente visita del Consejero a ese pueblo Alejandrinha se irá con él. El cura cambiará a partir de entonces

- Alejandrinha Correa era una mujer de leyenda. Los años de sequía, cuando era una niña, se convirtió en algo muy valioso para el pueblo, pues a través de un sentido sobrenatural era capaz de saber donde encontrar agua. Pero esto la hizo famosa no feliz, pues ningún hombre la tocó hasta la llegada del padre Joaquim. Para aquellos entonces ya tenía más de veinte años. Con el cura llegaron la felicidad y tres hijos. Todo esto cambió en la visita del Consejero a Cumbe, lo que provocó el distanciamiento de la pareja hasta que Alejandrinha se fue con el Consejero.

- Pajeu es un yagunzo de los más buscados por la policía que acabará en Canudos. Es uno de los más violentos, pero también, de los mejores estrategas, por eso será uno de los componentes de la guardia católica. Querrá casarse con Jurema, pero esta no accederá nunca. Morirá tras ser capturado. Su cuerpo será despedazado y tirado trozo a trozo al otro lado de las trincheras.

- Taramela era un hombrecillo minúsculo, de ojos achinados, cicatrices, arrugas y anchas espaldas, había sido lugarteniente de Pajeu.

- Catarina es una de las tantas mujeres violadas, a esta la salvó Joao Abade, con el que se casará.

- Galileo Gall era un revolucionario al que le perseguían dos penas de muerte. Había estado en la cárcel cinco de sus cuarenta y seis años. Había crecido escuchando las palabras de los revolucionarios y se había criado entre ciencia e ideales comunistas y anarquistas. Los curas es lo que más odiaba después de los militares y banqueros. En 1894 fue médico del barco alemán que naufragó en las costas de Bahía. Un contrabandista y un médico fueron las personas más allegadas a Gall. Gracias al contrabandista encontró un sitio donde vivir y encontró en el médico alguien con quien hablar. Solía mandar cartas a un periódico francés revolucionario hablando de Bahía. En esos tiempos el escocés se ve cada vez más atraído por la revolución que se produce en Canudos, al enterarse de que se están realizando los principios anarquistas (no existe la propiedad, no tienen leyes, creen en el amor libre, no creen en la patria...). Poco tarda en buscar un pistero para que lo guíe hasta Canudos. Consigue convencer a uno después de mucho esfuerzo para que le lleve, pero un día llega a buscarle la policía, la cual le detiene. Al día siguiente llega la orden de expulsión, debería abandonar Brasil en un barco rumbo a Europa. Pero antes de marchar intenta editar un anuncio (solidaridad con Canudos) en el Jornal de Noticias, donde conoce al director de dicho periódico y presidente del Partido Republicano Progresista, Epamínodas GonÇalvez (1896). No consiguió que se editase ese anuncio, pero producto de esa visita recibió ayuda de Epamínodas, el cual le propone a Gall un trabajito, a cambio de evitar su expulsión y facilitarle su huida a Canudos; el trabajito consiste en llevar armas a los revoltosos, armas que, según el político, son para ayudar a los yagunzos de Canudos. Gall acepta. Cierta decepción se apodera de él cuando se entera que lo que pasa en Canudos está sucediendo por un fanatismo religioso, en el que se ve a la república como al diablo.

Cuando llega a casa de Rufino sólo está su mujer, Gall decide esperarle. Durante ese tiempo intenta ver respondida su pregunta de por qué no está Rufino, cuando surgen dos hombres de la nada que intentan asesinarle en vano. Jurema se tranquiliza abrazada a Gall, pero cuando se intenta separar él no la deja y ambos luchan. Gall viola a Jurema (llevaba 10 años sin hacer el amor). Al día siguiente aparece Caifas, que viene a matar a Gall. Le dice que es una orden de Epamínodas, porque este necesita un cadáver ingles, y justo cuando le va ha disparar Jurema le para, lo que aprovecha Gall para intentar matar a Caifas, pero Jurema también se lo impide. En seguida huye Gall con Jurema. Se encontrarán más tarde con lo que queda de un circo, al que se unirán. Caifas les encontrará, pero en vez de matar a Gall le cortará la cabellera y se llevara un cuerpo de un muerto recién enterrado. Más tarde será detenido y llevado ante el barón de Cañabrava, así se enterarán ambos de las intenciones de Epaminodas de culpar al Barón de una conspiración, para restaurar la monarquía. El Barón deja marchar a Gall, incluso le da un guía para que lo lleve a Canudos. El guía resultará ser amigo de Rufino y entregará a Gall a éste. Tras una lucha brutal ambos morirán.

- Franz Joseph Gall. Es el padre de Galileo. Era medico y fue el fundador de la ciencia frenológica.

- Mariano Cubi enseñará a Gall a estudiar la personalidad, palpando tan sólo la cabeza del individuo.

- Jan Van Rijsted. Amigo de Gall. Este cedió un desván con un catre y una mesa a Gall. Era holandés y traficante, uno de los pocos que conoció a Gall en Bahía.

- José bautista de Sa Olivera, encontró un interlocutor en Gall. Es otro de los pocos que conoció a Gall.

- Fray Joao Evangelista visitará Canudos en los inicios de insubordinación y anarquía, cosa que comunicó a la iglesia, y a Gall.

- Caifas es un capanga contratado por Epaminodas para matar a Gall. En su primer encuentro ambos se salvarán e morir gracias a la ayuda en ambos casos de Jurema. En su segundo encuentro Caifas sólo rapará la cabeza del escocés. Si lo deja vivo es para que Rufino, su amigo, pueda vengar su humillación

- Rufino es un guía experimentado que llegará a un acuerdo con Gall, para llevarle a Canudos. Pero por alguna causa Rufino no acude a su cita, a pesar de ser en su propia casa. Eso se debe a que tendrá que dar un gran rodeo para no ser visto por el ejército, en tal caso sería enrolado. Pero cuando llega a su casa ve que no hay nadie, entonces alguien le explica lo sucedido. Su mujer le ha abandonado por Gall. En ese momento decide vengarse matando a Gall y a su mujer, Jurema. Durante gran parte de la novela se dedicará a buscarlos, y una vez que los encuentra lucha hasta la muerte con Gall, lavando así su honor, aunque ya está muerto. Aquí podemos ver una costumbre muy usual en aquellos tiempos. Jurema meditará en lo ocurrido, y maldecirá a Rufino por ser tan inculto.

- Jurema es la mujer de Rufino. Esta será violada por Gall en un momento delicado. A pesar de ello se irá con él en dirección a Canudos. Se unirán en su camino con los restos de un circo del cual sólo sobrevivirá al final el enano. Tendrá que soportar ver la muerte de su marido, al que todavía quería, abnegado por la manía de tener que matar a Gall. En esos momentos perderá parte de su cordura cambiando su forma de ser por completo. En Canudos encontrará de nuevo la alegría y el placer. Conseguirá sobrevivir y escapar de Canudos ,acompañado del enano y de su nuevo compañero sentimental, el miope, con el que encontrará por primera vez el placer sexual

- El circo Gitano empezó con veinte personas, pero en la gran sequía empezaron a morir varios componentes. Con la vuelta de las lluvias volvieron a ganar dinero, pero no era como antes, pues en Gitano había enloquecido tras la muerte de sus hijas de tal forma que él también pereció (su rudeza y antipatía fueron la causa). Sólo quedaban tres cuando se encontraron con Gall y Jurema. Al final sólo sobrevivirá el Enano, Compañero de aventuras de Jurema y el Miope.

- El miope es el periodista del Jornal de Noticias que irá en el ejercito de Moreira Cesar para cubrir la información de la guerra. Pero tras la muerte del capitán se formará un barullo tremendo en la parte del ejército, lo que hará que todo el mundo huya. El miope huirá siguiendo al padre Joaquim, al cual había liberado. Acabará en Canudos sin conseguir salir de allí hasta el final. En Canudos conocerá al Enano del circo y a Jurema, con los que convivirá durante todo el tiempo. Se verá invalidado debido a que se le romperán las gafas, por eso estará siempre al lado de Jurema, de la que se enamora y acaba siendo su compañero sentimental. Durante la guerra sufrirá a cada momento un miedo terrible.

- Ulpino es el pistero cedido por el Barón a Gall para que lo lleve a Canudos, pero este es amigo de Rufino, así que llevará a Gall ante él. Son los últimos momentos de vida de Rufino y Gall.

- El Barón de Cañabrava es el dirigente del Partido Autonomista de Bahía, partido que lucha por el poder contra el partido de Epaminodas. El Barón está en contra del sistema centralista del Partido Republicano. La turba se apoderará de una de sus haciendas, Canudos. Su pasado le acarreará graves problemas, ya que será acusado por el partido Progresista de alianza con los ingleses para conspirar contra la república. Estas acusaciones, aunque inciertas, llevarán con sigo una gran crispación política de la que se aprovecharán sus enemigos políticos. Pero para mayores desgracias, ya en plena guerra, los yagunzos prenderán fuego a una de sus mejores y más queridas fincas, lo que provocará que la mujer del Barón se vuelva medio loca, porque con esa finca ardían cientos de buenos recuerdos. La baronesa no se recuperará, y el Barón no volverá a ser el que era. Volviendo a la política veremos como, gracias a su encuentro con Gall, descubrirá quién, como y porqué le acusaron de conspiración, con lo que creyó tener cogido a su enemigo, pero por ciertas circunstancias tubo que llegar con él a un trato, para no ser barridos ambos partidos políticos por el ejército federal. Con este trato conseguirá que bahía siga teniendo cierta independencia política y mantener intocables sus negocios.

- La Baronesa Estela era de cabellos castaños y piel muy blanca; su alegría era incomparable. Pero todo cambiará a partir del incendio de Calumbí, un lugar lleno de recuerdos y una de las fincas más importantes. La Baronesa perderá la razón tras este incendio, su alegría se convertirá en desolación e indiferencia. Y su amabilidad no la pondrá nunca más en practica, ya que lo poco que habla lo hace de forma monótona impersonal. Esto provocará también en el Barón cierto malestar, hasta llegar el punto de distraerse con un camaleón. Un camaleón que representará la tranquilidad y la alegría.

- Sebastiana es la mucaba y una gran amiga de la Baronesa. Será violada, sin brusquedad y delante de la Baronesa, por el Barón, a la que deseaba desde hacía mucho tiempo.

- Luis Viana. Es el gobernador del estado de Bahía, perteneciente al partido Autonomista de Bahía.

- Epamínodas GonÇalvez es el director del Jornal de Noticias y el Presidente del partido Revolucionario Progresista, eterno enemigo del partido Autonomista, dirigido por el barón de Cañabrava. Conocerá a Gall en la redacción del periódico, a la cual había acudido el escocés para imprimir un comunicado en el que se pedía ayuda para Canudos. En este caso no le ayudó, pero cuando Gall decidió ir a Canudos, Epaminodas no dudó en darle armas y dinero para que lo llevase allí . Lo que no sabía el anarquista es que se trataba de una trampa con la cual poder acusar al partido Autonomista de conspiración, alegando que se había encontrado el cuerpo de un agente ingles que llevaba fusiles, ingleses, a Canudos. Este truco le saldrá bastante bien a Epamínodas, ya que conseguirá que la gente lo crea, así tendrá a su favor al ejército y al pueblo. Y aun tendrá tiempo de hacer fiestas de despedida a uno de los ejército que marcha a Canudos, para mostrarse el más republicano. Pero con la muerte de Moreira Cesár recibirá un duro golpe que le obligará a llegar a un acuerdo con su peor enemigo, el Barón. Acuerdo por el cual, él llegará a ser gobernador de Bahía.

- El teniente Pirés Ferreira dirigirá el primer regimiento mandado en serio para luchar contra los revoltosos. Esta misión será un fracaso, ya que su regimiento será sorprendido y arrasado por una procesión de quinientas personas. Esto condicionará su prestigio. El teniente es un hombre joven, más bien bajo, de bigotes recortados. Será reincorporado en el pelotón de Moreira Cesar, pero degradado, esto marcará su vida. Acabará muriendo de un tiro en la sien ayudado por un amigo suyo debido a que estaba invalido y ciego. En esos tiempos estaba en el tercer pelotón mandado.

- Lelis Piedades, abogado. Sirvió en la defensa del barón de Cañabrava.

- Coronel Miguel Fernandez Vieira, jefe político del municipio de Assaré y propietario de las tierras de cultivo y de pasto, que prohibió que nadie saliese del pueblo para evitar una mayor propagación de la enfermedad. Esto llegó a tal punto que tubo que poner capangas en las puertas para que nadie saliese.

- Alférez Geraldo Mancedo, un jovencito, con fama feroz, que perseguía a la banda de Antonio Silvino. Era alto y bien plantado, ligeramente bizco y se lamía siempre su diente de oro. Hablo con Ze Faustino para que los guiase ante el consejero, y después de amenazarle lo consiguió. Pero este les engañó y huyo, aunque no lo suficiente como para no ser encontrado y fusilado. Esto es lo que provocará que Joao Satán se dedique a matar policías, por eso se hará canganciero.

- Febronio de Brito mandará el primer ejército enviado en serio a Canudos. Es un ejército de quinientos hombres.

- El Coronel Moreira César mandará un ejercito de cerca de mil quinientos hombres. De apariencia dura, insensible, serio, de decisiones inamovibles. Antes del ataque a Canudos sufrirá un ataque del que no acabará recuperándose. En él se aprecia como Epaminodas había conseguido el apoyo del ejército, pues cuando cae enfermo lo llevan a casa del Barón donde ambos discuten de la supuesta traición. Moreira acabará muriendo herido de bala sin conseguir nada. Hay que decir que su imagen era venerada y temida por todo el mundo, y todo el mundo puso su confianza en él.

- Capitán Olimpio de Castro

- Cunha Matos

- Artur Oscar es el jefe de la ultima expedición formada por cinco mil hombres.

- Teniente Pinto Souza.

- Sargento Fructuoso Medrado entró en el ejército a los catorce años, luchó contra Paraguay y peleo en las revoluciones. Pero morirá en esta guerra asesinado por uno de sus militares, Corintio, con el que tenía favoritismos por ser el marido de Florisa, con la cual el sargento hace el amor a cambio de esos favoritismos para su marido.

Corintio es el soldado favorecido por el sargento, ya que este se acuesta con la mujer de Corintio. Cuando se entera espera la ocasión para matarle.

- El soldado Queluz, perteneciente a la última expedición es un hombre que soportará muchos castigos por, peleas con soldados, intento de deserción, robos, intento de violación,...

- Doctor Souza Ferreiro es el que intentará curar a Moreira Cesar sin éxito.

- Teotónio Leal Cavalcanti es estudiante del último año de medicina. Pero por su ferviente convicción republicana se enroló en el ejército. Cosa que parece reprocharse a veces, cuando tiene que amputar un miembro sin anestesia, acabada en os primeros días. El está ahora al mando después de que asesinaran al Doctor Gama. Tendrá que soportar de todo, hasta tener que pegarle un tiro a uno de sus mejores colegas para que dejase de sufrir. En este personaje se refleja lo duro de las guerras. Un hombre con una ideología que se alista al ejercito, pero que seguramente no vuelva hacerlo por lo que está sufriendo, o acabe insensible totalmente.

- Coronel Macebo pertenece a la guardia de Bahía, y va tras Joao Abade. El coronel mató al Padre de Joao, un coitero de Antonio Silvino. Lo ha perseguido durante diez años pero nunca lo ha cogido. Pegará por orgullo al alférez Maranhao, por haber llamado traidores y monárquicos a sus hombres. Esto demuestra lo que condiciona el ejercito a la gente, que aprenden a solucionar loas problemas sólo con la violencia.


5.-Espacio.

Hay gran diversidad de escenarios y de ambientes, pero los más significativos son los relacionados con la guerra y con Canudos. Abundan en Canudos los paisajes casi medievales (una gran iglesia hecha con los mejores materiales, mientras que las casas son de barro, muy humildes). La alegría y el trasiego se unen en esta ciudad, donde la imagen de la desolación no aparece hasta el final de la novela. También podemos ver en este sitio, el compañerismo más puro. Así intenta el escritor convertir Canudos en una ciudad santa.

En la guerra aparecen paisajes verdaderamente desoladores. Se unen a las duras condiciones del sertón, las vistas decoradas con soldados ahorcados, a los que se les comen los pájaros; los cultivos arrasados por el fuego, cientos de cuerpos adosando el suelo. Todo mostrando la dureza de la guerra.

También hay distintos tipos de atmósfera, pero la más destacable es la de la crispación política. Se nota perfectamente la tensión existente entre partidos y entre partidos y ciudadanos. Nadie cree a nadie, se pegan verbalmente por tener la razón, surgen descalificaciones y acusaciones muy graves. Una tensión que llega hasta la guerra, donde los mandos superiores discuten sobre lo que hay que hacer o no, lo que les llevará a caer en absurdas trampas y acarreando cierta insumisión de los soldados.

6.- Tiempo.

La novela es un amasijo de acontecimientos sin ningún orden concreto. Lo único cierto es que el final está al final. Parece el guión de Pulp Ficcion, ya que la historia empieza por el medio y continua con un desorden cronológico bastante grande, pero dentro de esos intervalos el tiempo es muy organizada, cuenta lo sucedido día a día, aunque en muchos casos se dan flack backs. Es el caso de los ataques a Canudos, en los que el narrador los sitúa en cualquier parte de la novela, pero en el intervalo vemos la evolución de los ataques muy poco a poco. Todos estos trozos guardan relación unos con otros claramente, a pesar de estar desconectados físicamente, cosa que sucede sucesivamente. Por ejemplo, la historia entre Gall y Rufino duran tanto por tener historias diferentes, inicialmente, por medio.

El tema principal de la novela abarca unos diez años, desde que el Consejero empieza a ser seguido por un montón de gente, hasta que Canudos es arrasada, pero en estos años ocurren una gran cantidad de sucesos que incumben a muchas personas, las cuales nos cuentan su vida desde que eran pequeños, mostrándonos así un gran periodo de tiempo. Es decir, la base de la historia abarca diez años, pero en la novela entera se describen bastantes más. Por todo esto no se pueden hablar de inicio, nudo y desenlace con respecto a capítulos específicos, pues el inicio se ve repartido por infinidad de episodios separados por distintas partes al igual que el desenlace y el nudo.

7.- Atención a distintos narradores y actitudes de los mismos.

Existe un narrador omnisciente que lo sabe todo sobre todos, pero, debido a la ingente masa de personajes que hay, muy a menudo tenemos la oportunidad de oír a nuevos narradores. Estos narradores en realidad no nos hablan, sino que sabemos lo que hacen, gracias a la tercera persona, utilizada por el narrador omnisciente para que seamos capaces de captar los sentimientos y pensamientos de los personajes. Pero también utiliza la primera persona a través del diálogo, lo que refuerza la intención del narrador principal.

La actitud que muestran esos pequeños narradores es muy subjetiva en todos los personajes, que ven lo que ocurre sólo bajo su verdad, su forma de pensar; el narrador principal lo hace de forma mista, ya que abecés muestra cierta simpatía, repulsa... a algunos aspectos de la historia.

La posición tomada por el narrador central es sentimental y, sobre todo, social hacia todos sus personajes, mientras que los pequeños narradores dejan entrever ironía, ideología, sicología, sentimentalismos...

8. - Lenguaje y disposición

Llosa utiliza el lenguaje, en cada caso distinto y muy característico, para darle mayor personalidad a sus personajes. Así podemos observan que cada persona habla y piensa en relación con lo que desempeña en su vida. Galileo Gall es capaz de darle a todo un sentido ideológico, aunque no lo tenga; siempre habla con los demás de lo mismo, de su forma de ver la vida; El Barón siempre está con la política, e incluso en su vocabulario las palabras están, como poco, relacionadas con esto, cosa normal ya que vive de su talento al hablar. Pero como estos, ocurre en la mayoría de los personajes de la obra.

Utiliza mucho la descripción, llegando a tal punto que se hace pesado, una característica a destacar del narrador omnisciente. La descripciones son extensas pero sencillas, no utiliza casi tecnicismos, ni metáforas. Sin embargo en algunos diálogos sí que está presente la metáfora.

Lo más significativo del lenguaje es lo dicho anteriormente, es decir, la diversidad de tipos de lenguaje, tan variado como los personajes de la obra.

9.Temas principales y subtemas.

Debido a la inmensidad y complejidad estructural de la novela, los temas se pueden dividir en tres: Canudos, la guerra y la política.

Lo que pasa en Canudos es el tema principal y a la vez el menos incisivo. Allí se dan cita todos los fanáticos cristianos que han ido siendo “recogidos” por el Consejero hasta formar una gran ciudad de miles de habitantes. Lo que en esta ciudad se recoge son: el tema del fanatismo, gente capaz de matar por defender su verdad, su religión, a pesar de que uno de los pecados en la religión católica es matar; la incultura de la gente, que se dejan guiar por cualquier loco, sin importarles en el fondo lo que diga, que se tragan cualquier historia relacionada con lo esotérico, ya que desde pequeños su familia y el mundo entero le ha ido inculcando ese miedo hacia lo inexplicable; el tema de la vida en sí está muy presente en la novela, donde ciertos personajes ven variar su vida de forma sorprendente y llegar a extremos insospechados (Gall, Jurema, el Miope...), quizá sea una característica típica de las guerras.

El tema de la guerra consiste en hacernos ver que nadie gana una guerra; la desolación, la destrucción, la opresión... está muy presente en ambos bandos. Tanto unos como otros pierden y matan, miles de vidas, y sin saber bien porqué. En Canudos se ve claramente que la gente no defiende a su dios, no luchan por el, luchan en realidad por el consejero, por la persona que ha cambiado sus vidas de verdad, ya que cuando este muere, cuatro días después la rebelión es aplastada. En el ejercito esa confusión se hace presente con la cantidad de militares que desertan o lo intentan, o que se esconden del ejercito para no ser reclutados a la fuerza. También se ve en la guerra cierto abuso de poder, sobre todo en el final de la novela, cuando hay una riña entre oficiales y uno de más rango machaca al otro por una razón de orgullo.

En cuestión política vemos los chanchullos de los partidos por conseguir más adeptos, llegando al punto de montar una verdadero montaje teatral en el cual se culpa a uno de los partidos de conspiración contra la república; más tarde esto será olvidado por razones mayores, que obligará a los dos grandes partidos a unirse en el poder para no ser barridos. Esto muestra que el pueblo no es el que manda (democracia), si no las personas que hallan sido elegidas. Lo antimoral, el cinismo, la opresión, la traición... hacen acto de presencia con la política.

La obra refleja su paso por el ejército que, por lo que parece, no le dejó muy buen sabor de boca, ya que en la novela no se aprecian muchas cosas a favor, es más, parece que va contra él. Pone en muchos casos a los oficiales como ingenuos, confiados, desorganizados y un poquito tontos; un buen ejemplo de lo que se está diciendo está en la forma y las veces que caen derrotados los diferentes batallones, que empezó siendo uno de quinientos y acabó aplastando Canudos uno de cerca de siete mil soldados. Por medio hay otros dos regimientos que cayeron sin conseguir nada.

Su experiencia política también está recogida en el libro. Parece ser que se dio cuenta de los teje manejes que existen en política y lo a expresado en esta novela, en la que los chanchullos políticos crean una fuerte crispación social, ya que se dan razones para odiar a un partido que no era muy querido.

También aparecen en la novela ciudades que conoció bastante bien, como París o Barcelona, ciudades relacionadas en la novela con el revolucionario Galileo Gall, y que están presentes en su vida en los momentos en que se dedicaba a aprender y a enseñar. Quizá por eso se le podría comparar con Gall, es decir, quizá Llosa se pueda comparar un poco con Gall, pero en ese caso se parecerían en el afán de lucha y lucro, no precisamente en la ideología.

Lo que más se refleja en esta obra del autor es su estilo literario. Se podría decir que esta novela es un compendio, un resumen o una síntesis de los estilos y temas más destacados del novelista. Esto se justifica con novelas anteriores a esta como: La Ciudad de los Perros, en la que destaca el cambio de narrador, cosa común en esta obra, y en donde el tema es su paso por la escuela del ejército, tema que se ve muy representado en la novela; Conversación en la Catedral, en la que aparecen cuatro historias que se entrelazan al final, esto sucede en este libro de forma ampliada, son más de cuatro historias principales.

10. - Hipótesis sobre la intención.

Sobre todo hay que destacar lo que hace para demostrar lo malo de las guerras en las que, se sigue insistiendo en esto, no gana nadie. También hay que señalar su crítica a la política. Nos la muestra corrupta y causante de muchos males. El fanatismo se deja ver en la gente de Canudos, cosa que indica claramente el autor; esto va ligado a la incultura, tema muy bien tratado por Llosa. Y junto a esto un sin fin de temas, que muestran una sociedad joven y débil, políticamente hablando, y vieja y desfasada con respecto a un pueblo inculturizado y manejado sin dificultad por los poderosos.

11.- Critica:

Es una novela de una gran complejidad estructural, en la que se unen técnicas ya utilizadas por el autor como es el caso del cambio de narrador, o la unión de varias historias diferentes, pero que se complementan entre sí de tal forma que no pueden ser separadas por partes de una forma exacta. Otro de los rasgos a destacar es la capacidad del autor para no dejar ningún cabo suelto, todo tiene un significado, hasta el nombre del pueblo. Tiene una temática muy variada y muestra una gran objetividad.

EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA



Vida y obra del autor.


Gabriel García Márquez nació en Aracataca (Colombia) el seis de marzo de 1928, aunque su padre ha insistido en que su hijo nació en 1927. Cursó sus estudios secundarios en San José a partir de 1940 y, terminó su bachillerato en el Colegio Liceo de Zipaquira, el 12 de diciembre de 1946. Inició sus estudios universitarios en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Bogotá en 1947. Gabriel García Márquez pronto abandonó la carrera de abogado, pero el año que estudió en la universidad le dio la oportunidad de conocer a gente como su condiscípulo Camilo Torres y, su gran amigo Plinio Apulego Mendoza, el que, años más tarde, publicaría el utilísimo libro de conversaciones con García Márquez, "El olor de la guayaba". En esta época también García Márquez publicó su primer cuento, La tercera resignación en el periódico bogotano El Espectador.

Entre 1947 y 1952 García Márquez publicó unos diez cuentos en El Espectador y otros en Crónica y El Heraldo. No solo fueron estos años importantes para el desarrollo literario del novelista, sino también fueron momentos críticos en la historia colombiana. Entre, más o menos, 1946 y 1966 Colombia conoció una ola de conflictos sociales y políticos llamada «la violencia», la consecuencia de este enfrentamiento fue la muerte de 200,000 hasta 300,000 personas. La causa principal de este conflicto fue la rivalidad de los dos partidos políticos colombianos: los liberales y los conservadores. El resultado fue el éxito del líder de los liberales y candidato a la presidencia de la República, Jorge Eliécer Gaitán. Pero el 9 de abril de 1948 Gaitán fue fusilado en Bogotá. La reacción popular fue una sublevación muy violenta, llamada «el bogotazo», que causó grandes pérdidas materiales y humanas. En esta época, García Márquez:

«Estaba en su segundo año de estudios en la Universidad de Bogotá. La pensión en que vivía en la calle Florián se incendio y la Universidad Nacional fue clausurada, así que se fue a Cartagena (en la costa caribeña, una zona más segura) donde se matriculó en la Universidad para seguir sus estudios de Derecho entre 1948 y 1949».

En este período García Márquez empezό también su primera colaboración periodística en el diario El Universel. Después y precisamente en 1950 se trasladó a la ciudad cercana de Barranquilla, donde trabajó como columnista en el periódico El Heraldo. Pocos años después, en 1954, su amigo Álvaro Mutis le persuadió de que regresaría a Bogotá para trabajar en El Espectador.

El año 1955 García Márquez inició su proyecto en la literatura con la publicación de su primera novela, "La hojarasca". Había comenzado a trabajar en esta novela en 1950, año en que regresó a Aracataca con su madre para vender la casa de sus abuelos. Esta visita hizo un profundo efecto sobre García Márquez y le fomentó a intentar recrear en literatura la historia de la casa, el pueblo, su desarrollo y decadencia. Es, pues, en "La hojarasca" donde García Márquez inventa el pueblo imaginario de Macondo, un pueblo que ha sido el foco en varias novelas, especialmente en "Cien años de soledad". Gabriel García Márquez fue uno de los mejores representantes de la generación del ″boom″ de la narrativa hispanoamericana durante el tercer cuarto del siglo xx.

En 1961 García Márquez publicó "El coronel no tiene quien le escriba". Es una obra aunque fácil de leer, pero al mismo tiempo es mucho más que eso, es una obra simbólica y que refleja la verdadera situación colombiana.

En ese mismo año publicó también "La mala hora", que comenzó a escribirla en Europa en 1956 y fue publicada en España en 1962. En 1965 en México, García Márquez publicó su novela cumbre "Cien años de soledad", quien causó lo que Vargas Llosa llamó «un terremoto literario».
En 1975 publicó "El otoño del patriarca", con la publicación de esta novela, García Márquez decidió que no produciría otra novela hasta que cayera la dictadura de Augusto Pinochet en Chile.
En 1981 García Márquez produjo "Crónica de una muerte anunciada". Es una novela fácil de leer y más popular. Cuatro años después, precisamente en 1985, el novelista publicó "El amor en los tiempos del cólera", es, quizás, su novela más popular tras "Cien años de soledad". Después de la publicación de esta novela en 1986, el autor empezó a dedicarse al cine más que a la literatura.

En 1989 García Márquez publicó "El general en su laberinto" y, es la novela más reciente del autor. Es una novela histórica, que narra los detalles del último viaje del libertador «Simón Bolívar».

En lo que se refiere a los premios más importantes que ganó Gabriel García Márquez fueron: el Premio Rómulo Galleros en 1973, la Legión de Honor de Francia en 1981 y, el gran triunfo que alcanzó en 1982 con la ganancia del Premio Nobel de la Literatura.


El marco histórico de la obra.


"El coronel no tiene quien le escriba", fue escrita por el escritor colombiano Gabriel García Márquez, publicada en 1961 pero escrita unos cuatro o cinco años antes de esa fecha.

El comienzo de la obra nos dice algo de las condiciones en que García Márquez la escribió. En 1955 fue a Europa como corresponsal del periódico colombiano El Espectador. Pero en 1956 el joven García Márquez leyó en “Le Monde” de París que su periódico había sido clausurado por el régimen dictatorial de Rojas Pinilla; la nueva versión del periódico El Independiente, tuvo la misma suerte en abril del mismo año. En este período, García Márquez se encontraba en París sin trabajo y sin dinero. Vivía en el Hotel de Flandre en el barrio latino y, según él mismo ha relatado, tenía que recoger de las calles parisienses botellas vacías y periódicos viejos para luego venderlos. Esta experiencia directa, personal de la pobreza, seguramente proporcionó al autor una de las claves ambientales de la novela. La otra es el motivo de la espera, una de las constantes, como veremos más tarde, en la vida del coronel del título.

Respecto a eso García Márquez ha dicho a Plinio Apuleyo Mendoza en "El olor de la guayaba": «El punto de partida de "El coronel no tiene quien le escriba" es la imagen de un hombre esperando una lancha en el mercado de Barranquilla. La esperaba con una especie de silenciosa zozobra. Años después yo me encontré en París esperando una carta, quizás un giro, con la misma angustia, me identifiqué con el recuerdo de aquel hombre».García Márquez empezó a redactar "El coronel no tiene quien le escriba" en 1956 y lo terminó en París a principios de 1957.

El título: "El coronel no tiene quien le escriba".


A través de este título nos resume prácticamente el argumento de esta maravillosa obra de Gabriel García Márquez. El coronel, hombre de buena fe y bastante ingenuo, vive en su pueblo esperando 15 años para recibir su carta de jubilación, o sea, la pensión que le va a cambiar su fortuna. Pero en vano, la carta nunca llegará. Esto es lo que se nota en el título, el adverbio de negación “no” que significa que la carta o la pensión nunca llegarán.

El título es una oración compuesta, que nos transmite un mensaje de contenido más complejo, es el de la situación del coronel. Además de que representa la carta que nunca llega, significa también la injusticia del estado y la corrupción del gobierno y, que no toma en consideración los esfuerzos y los sacrificios que representaba el coronel por su país. De ahí viene su título, de una frase que él pronuncia al no tener correspondencia.

El argumento de la obra.

Es una obra que narra la historia de un coronel que dio su última batalla en la Guerra Civil y, desde entonces, hace quince años esperando una pensión de su jubilación. Todos los viernes, el coronel baja hacía el pueblo en espera de la lancha del correo por la llegada de su carta que le cambiará su fortuna.

El coronel vive con su mujer en una casa humilde y simple como la describe el narrador en la obra. La mujer afectada por el asma y hace muchos años que no sale de casa. Tenían un hijo que se llama Agustín y, que fue asesinado en la gallera por dar informaciones clandestinas y, dejándoles una máquina de coser que han vendido para tener más dinero y, un gallo de pelea que según la mujer, fue el causante de su muerte.

Para el coronel el gallo representa, más de la pensión que nunca llega, la posible salvación a su miseria y las esperanzas de todo el pueblo. A lo largo de la obra se nota un desacuerdo entre el coronel y su esposa sobre el valor del gallo.

El coronel y su mujer van malviviendo, muertos de hambre y, sin nada más por vender, luchan por sobrevivir en una Colombia afectada por la posguerra, la represión y la censura del gobierno.

El pueblo vive en toque de queda y, de manera clandestina el médico, apoyado por el propio coronel y otros amigos, propaga un boletín escrito por él mismo con las noticias más importantes sobre el país y Europa.

Resumen de la obra por capítulos.

"El coronel no tiene quien le escriba", es una obra que consta de siete capítulos separados entre sí por un blanco tipográfico. En este trabajo, voy a detenerme sobre un breve resumen de cada capítulo.

Primero: el coronel despierta por la mañana y descubre que el café no es suficiente para el desayuno y, tiene que asistir a un entierro, que según el coronel es el primer muerto natural que tienen en muchos años. Su mujer afectada por el asma hace mucho tiempo que no sale de casa. El coronel baja hasta la plaza donde le esperan para el entierro. Está lloviendo, siempre en octubre llueve, lo que causa el malestar del coronel.

Segundo: el coronel tiene un gallo de pelea que es una herencia de su hijo Agustín, que fue asesinado en el mes de enero en la gallera por propagar informaciones clandestinas. La gente del pueblo cree que es el mejor gallo del pueblo. El coronel procura cuidarlo y mantenerlo bien para las próximas peleas a pesar de que su mujer está totalmente desacuerda de conservar este gallo. Cada viernes, el coronel baja hacia el muelle en espera de la lancha del correo que le traiga su carta de su pensión. El coronel ha esperado por más de quince años sin perder la esperanza. El médico, como cada viernes, recibe los periódicos y redacta su propio boletín que, clandestinamente, lo hace circular entre los hombres del pueblo. El coronel se lleva los periódicos a su casa, los lee por la noche y los devuelve al médico por la mañana. A las siete de la tarde se escuchan en el pueblo las campanadas de la censura cinematográfica, el padre Ángel utiliza ese medio para dar la clasificación de la película.

Tercero: la situación económica del coronel es terrible, a causa de las quejas de la mujer sobre esta situación, el coronel contesta que pronto llegará el correo, llega pero la carta esperada desaparece. Los compañeros de Agustín comentan con alegría sobre la victoria del gallo. El coronel otra vez baja al pueblo en espera de la carta, pero en vano, la carta no llega, y el administrador le contesta que él no tiene quien le escriba. El coronel, bajo el consejo de su mujer, decide cambiar de abogado.

Cuarto: la secuencia cuarta empieza con la escritura de una carta donde el coronel anuncia el cambio de abogado. Sigue lloviendo en el pueblo y, el coronel y su esposa sin nada de comer. El dos de noviembre la mujer lleva flores a la tumba de su hijo Agustín, ella aún está sufriendo del asma. El coronel sacrifica por su propia comida y la de su mujer para echársela al gallo. Al final, los compañeros de Agustín se encargaron de alimentar a este animal.

Quinto: don Sabas le aconseja al coronel de que venda el gallo y, puede recibir hasta novecientos pesos y, además se quitaría muchas molestias de encima. El coronel pregunta en la oficina de correos por su carta sin tener respuesta. Después, el coronel vuelve a su casa y decide con su mujer ir a dar el pésame a la casa del muerto. La mujer fue a solicitar un préstamo sobre los anillos de matrimonio al padre Ángel, pero le contesta que es pecado negociar con las cosas sagradas. Después de esta alarmante situación, el coronel decide vender el gallo a don Sabas.

Sexto: el coronel va a la oficina de don Sabas con la decisión de venderle el gallo. Después de tantas horas de espera, don Sabas aparece pero no le da cuenta de la presencia del coronel. El coronel regresa a la casa con malas noticias, le cuenta a su mujer y ésta, le aconseja ser mucho más determinante con don Sabas. El coronel vuelve a don Sabas y éste le ofrece cuatrocientos pesos por el gallo y además, le ofrece un adelanto de sesenta pesos hasta que se vende el gallo arreglan las cuentas.

Séptimo: el coronel y su mujer despiertan por una mañana con alegría y se sienten bien, ahora tienen comida y hasta zapatos nuevos para el coronel gracias al dinero que les adelanta don Sabas. Un día, cuando el coronel va a la oficina de correos en espera de la carta, recordó que era el día de los entrenamientos y, al entrar a la gallera, el coronel vio a su gallo y observa que este animal representa más de lo económico, representa la solidaridad del pueblo y su libertad, como produce (el gallo) una emoción que según el coronel había mucho tiempo no tenía algo tan vivo entre sus manos como aquel gallo. A pesar de todo, el coronel decide conservar y mantener a ese gallo y dedicar otro tiempo a la espera de la carta, mientras que su mujer reclama por la mala situación económica. La obra termina con una última palabra dramática «la mierda», es una respuesta del coronel a la pregunta de su mujer « ¿Qué comemos? ». Esta respuesta puede ser una indicación de la situación desesperada del coronel y su mujer.


El significado de los símbolos.

Hay muchas maneras de expresar y de representar un estado de humor, de reflejar una personalidad, una opinión o una emoción, etc. Una de las formas más usadas para transmitir estas ideas son los símbolos.

Del latín symbŏlum y, es la representación perceptible de una realidad, con rasgos asociados por una convención socialmente aceptada. Es la forma de exteriorizar un pensamiento o una idea, incluso abstracta, así, como el signo o medio de expresión al que se atribuye un significado convencional y en cuya génesis se encuentra la semejanza, real o imaginada con lo significado.

La clave para entender la novela no es tanto la descripción realista de los personajes y sucesos, sino el significado de los símbolos. Así que al leer "El coronel no tiene quien le escriba" observamos que los símbolos son el elemento principal para desarrollar la acción, los personajes y la situación del país. El simbolismo es más que cualquier correspondencia exacta al mundo externo.

«La realización de un símbolo entre la realidad es concebido de ser directo e íntimo, por el otro lado, es indirecto y distante. Es indirecto e íntimo porque el autor transmite los sentimientos, personalidades, idea, opinión, etc. por medio del personaje. Puede ser percibido de inmediato pero también puede ser indirecto, es decir, que es libre de interpretación o profundamente complejo».

En la obra, la personalidad del coronel es de ser paciente y con mucha esperanza, esto es representado por la carta que no llegará. En "El coronel no tiene quien le escriba", el autor no nos habla directamente de la injusticia de su país, sino que, por medio de los símbolos entendemos lo que nos quiere transmitir; la injusticia del gobierno, es así, su obra tiene mensajes escondidos.

Los símbolos en "El coronel no tiene quien le escriba."

"El coronel no tiene quien le escriba, "es una obra donde podemos encontrar varios símbolos que Gabriel García Márquez utilizó no solo para representar la realidad, sino para desarrollar a los personajes de una manera muy original. Aunque es una obra tan breve está muy rica y cargada de símbolos. El secreto de esta variedad de símbolos es que la obra no representa a un solo lugar ni al coronel solamente, sino que se refiere a todos los países injustos y al pueblo que tiene que sufrir.

Los símbolos son: el gallo, la carta, el tiempo, el hijo Agustín, la censura, y los símbolos religiosos. Esto nos ayudará a comprender mejor la obra en general y al personaje del coronel en particular.

21/3/10

CASA DE MUÑECAS



UNA APROXIMACIÓN REALISTA


Casa de muñecas comienza con una larga y detallada acotación, que es síntoma del momento en que fue escrita. Merece que la cite aquí íntegramente, al menos la primera parte, porque voy a intentar desmenuzarla:

"Casa acogedora amueblada con gusto, pero sin lujo. En el fondo, a la derecha, una puerta conduce a la antesala, y a la izquierda, otra al despacho de HELMER. Entre ambas un piano. En el centro del lateral izquierdo, otra puerta, y más allá, una ventana. Cerca de la ventana, mesa redonda con un sofá y varias sillas alrededor. En el lateral derecho, junto al foro, otra puerta, y en primer término, una estufa de azulejos con dos sillones y una mecedora enfrente. Entre la estufa y la puerta lateral, una mesita. Grabados en las paredes. Repisa con figuras de porcelana y otros pequeños objetos. Una pequeña librería con libros encuadernados primorosamente. Alfombra. La estufa está encendida. Es invierno”.

Esta misma decoración se mantiene en los dos actos posteriores, con pequeñas variaciones que demuestran el paso del tiempo y de los acontecimientos. Ibsen no necesita más que un salón burgués para concentrar toda la acción, pero este mismo salón burgués como escenario es importantísimo. Ibsen no es realista por imitación sino por necesidad, él piensa que la literatura tiene que estar al servicio de la sociedad, por ello Casa de muñecas es una crítica a los dogmas burgueses, y por ello debe ser representada en el lugar más burgués de todos: el salón. El salón, el interior hogareño que se desarrollará tanto en el siglo XIX, es consecuencia de la búsqueda del bienestar, de ahí el uso de adjetivos como “acogedora”, “con gusto”, y la sensación de placentera comodidad que desprende toda la escena, con la estufa encendida, manteniendo a raya el invierno. La acotación profusamente detallada y descrita refleja un mundo prosaico, donde ya no hay poesía, esto también se demuestra en el registro, el modo y los temas de los que hablan los personajes. La prosa es también una característica burguesa, sin altibajos, sin peligros ni subterfugios, llana.

Como vemos en esta acotación, una de las cosas que se recalcan es el piano. El piano como muestra de la educación convencional burguesa, como pasatiempo, alejado de los salones aristocráticos, como producto del ocio individual e interior. A lo largo de la obra se toca el piano varias veces. De hecho el piano cuando suena ocupa los silencios y entretiene a Helmer para que no coja la carta, para mantenerlo ciego, ocupado:

“NORA. ¿Qué vas a hacer?
HELMER. Solo a mirar si han llegado las cartas.
[…]
NORA. Por favor, Torvaldo… No hay nada.
HELMER. Déjame mirar. (Intenta salir. NORA se sienta al piano y toca los primeros acordes de la tarantela. HELMER se detiene a la puerta). ¡Ah!...”

La canción de la tarantela es sutil, y muy evocadora. No paro de pensar en el impacto del piano en directo en el público. Cómo unos acorde y un ¡ah! quedan tan bien implantados en la trama, y resultan acordes a las condiciones sociales de los personajes. Ya que hablo del piano, no puedo dejar de pasar a otro tema sin resaltar una breve acotación que ocurre después del fragmento que he citado y que contiene una fuerza expresiva y literaria encerrada como meras indicaciones para el montaje de la obra, entre paréntesis el drama se siente, camuflado por las notas del piano, la angustia de Nora se disfraza para Helmer, es pura sensualidad para el doctor, que toca el piano, y terrible para el lector/espectador, que asiste a la tragedia interior que sufre Nora; un reducto de romanticismo filtrado por el intimismo de Ibsen:

“(El DOCTOR RANK se sienta al piano y empieza a tocar. NORA baila con creciente excitación. HELMER, junto a la estufa la corrige a menudo durante el baile; pero ella parece no oír. Se le suelta el cabello, cayéndole por los hombros, mientras sigue bailando sin hacer caso…)”

Además del piano, el salón está lleno de objetos, de pasatiempos que reflejan la cultura burguesa, la necesidad del burgués de construir un espacio diferente al trabajo, lleno de distracciones. Aquí me llego a plantear algo terrible, ¿es Nora acaso un objeto más de esa casa, es Nora un producto del ocio? La identificación no es difícil, y en ello no es raro que pensara Ibsen. Así se lo reprocha ella misma a su marido, al final de la obra:

“Nunca me quisisteis. Os divertía el capricho de jugar con la niña. […] Me llamaba su muñequita, y jugaba conmigo, ni más ni menos que yo con mis muñecas. Después vine a esta casa contigo…”

La personalidad de Nora es tan compleja que lamentablemente voy a dejarme muchas cosas en el tintero que quisiera comentar. Pese a todo, ella es también una caprichosa, juega con los niños al igual que su padre jugaba con ella, aunque diga que son ellos los que juegan con ella, como si fuera una muñeca. ¿Es una víctima? En cierto modo es también verdugo, solo que creado por esa sociedad que la ha hecho ser y creerse una muñeca. Es una heroína, otro rasgo del realismo, donde la mujer surge de las sombras literarias, pero en el fondo es una antiheroína, llena de miserias. No es valiente, acaso cobarde. Aunque su portazo sea admirable, no la mueven fuertes deseos de libertad, de autoconfirmación, de búsqueda de sí misma, en cierto modo, a su vez también se va porque es una caprichosa que se ha dado cuenta de que no es nada más que una muñeca, y no soporta eso. Hay tantos modos de abordar a Nora, es su personalidad tan caleidoscópica, es tan real, tan absurda, contradictoria, que su fuerza sobrepasa las palabras que pueda verter yo inútilmente sobre ella.

Creo que ya es inevitable, la descripción de la escena me ha llevado a los temas que preocupan a los personajes y que son característicos de este realismo crítico con la sociedad. Son temas que preocupan a cualquiera, mundanos, materialistas, convencionales y corrientes, alejados de la idealización o exageración romántica.

El dinero

“¿Cuánto es?” le pregunta Nora al mozo que le ha llevado el árbol de Navidad a casa. Como vemos, la obra comienza con una alusión directa al dinero, y de hecho todo rondará alrededor del mismo. El motivo que provoca la trama es una deuda que Nora contrajo hace ocho años con el usurero Krogstad a espaldas de su marido. A su vez, Krogstad trabaja para el banco del que Helmer es nombrado director, y se le conoce por algunas malas artes pasadas, por ello está a punto de ser despedido. Como vemos, la posición económica es casi obsesiva, el léxico bancario abunda: préstamo, deuda, intereses… El propio Helmer es enemigo de las deudas, y así se lo dice a Nora al principio de la obra, sin saber que ella contrajo una deuda para salvarlo de su enfermedad:

“Soy enemigo de préstamos y deudas. En las casas donde los hay se siente algo inquietante y tenso que sin duda es de mal augurio.”

Helmer llama a Nora “manirrota” en varias ocasiones, porque ella despilfarra en chucherías y regalos. La imagen que nos llega de Nora es de una mujer despreocupada, caprichosa y derrochadora, pero ya hemos visto que Ibsen juega con los matices, que nada es negro ni blanco, que Nora, aun caprichosa e irresponsable, ha ido pagando fielmente su deuda con Krogstad, a través de pequeños sacrificios. Nos encontramos ante la dependencia material burguesa, en todo su esplendor, como miseria, como objeto de crítica. Como dice en un momento de la obra muy lúcido Krogstad:

“¡Y todo… por dinero!”

El positivismo científico

Las teorías que descubrió Darwin empezaban a calar en la sociedad. El interés de retratar cada átomo de la sociedad, de exponer cada resquicio de realidad llevó a un naturalismo obsesivo, hasta tal punto de que el entorno se convirtió en la mayor fuerza determinista; la evolución considerada a través del positivismo científico condenó a los personajes como hacía ya el destino romántico o barroco. No puedo considerar Casa de muñecas una obra totalmente naturalista, pero contiene destellos de este pensamiento e Ibsen los pone en boca de sus personajes, no sabemos si como reflejo de lo que pensaba la sociedad o de su propio pensamiento.

Debido a estas teorías, se explica la enfermedad del doctor Rank:

“El pobre se encuentran gravemente enfermo. Padece una tuberculosis de la médula, ¿sabes?... Su padre era un tipo odios que tenía amantes y otras cosas peores… Debido a eso, el hijo fue enfermizo desde la niñez.”

O la nula capacidad de Nora para ahorrar y su gusto por el dinero:

“Eres una criatura original. Idéntica a tu padre. Haces verdaderos milagros para conseguir un dinero que después nunca se sabe adónde va a parar. En fin, habrá que tomarte tal como eres. Lo llevas en la sangre. Sí, sí. Nora: no cabe la menor duda de que estas cosas son hereditarias.”

La muerte

La muerte, tema universal de la literatura, en Casa de muñecas aparece indirectamente, sobre todo personificada en la figura del doctor Rank, que ya hemos visto a qué es debida según el positivismo científico imperante de la época. Su muerte inminente queda suspendida durante los dos primeros actos, llegando en el tercero pero no copando la trama, sino como añadido al ambiente. Sorprende la frialdad con la que recibe Helmer la muerte de su amigo, tras la última y lamentable visita de este, perdidamente borracho, degradado, cumpliendo su sino tal como lo estableció la vida de excesos de su padre.

No es baladí tampoco la profesión de Rank. Es médico, como muchos otros personajes de otras obras de Ibsen; recordemos también por otro lado que la medicina es considerada un prototipo de profesión liberal.

Abriendo un inciso, me resulta especialmente curiosa e intrigante la misión del doctor. Enamorado de Nora, es su mejor confidente, junto con la señora Linde; como médico puede tratar a las mujeres ya que tiene acceso a su intimidad. Es el único que no ve a Nora como un juguete, o al menos no nos demuestra lo contrario. La escena que protagoniza con Nora en la que esta coquetea con él tan sutilmente es impagable y merece un trabajo para sí sola. Como digo, Rank es un misterio para mí, como un fantasma romántico que se pasea por una escena realista. Definitivamente, me atrevo a afirmar que Rank es la personificación del romanticismo que el realismo dejó atrás pero al que tanto debe. Tan enfermizo, tan enamorado en secreto, tan olvidado, tan atormentado, solo un romántico puede hablar así de su muerte:

“¡Y no deja siquiera la más leve señal de gratitud…! a lo sumo un vacío pasajero… un sitio vacante que podrá ocupar el primero que llegue.”

Por otro lado, la muerte también se nos presenta en el posible suicidio de Nora, que nunca se menciona pero que Ibsen nos coloca entre líneas, que nos tememos conforme se va desatando lo que nunca podrá volver a estar atado. Ibsen juega con el sentimiento trágico del romanticismo, con el final dramático de los héroes, nos lo propone sin mencionarlo, para luego volver a la realidad, simple y llana, pero igualmente explosiva que el más melodramático de los suicidios. ¿Nora es una cobarde que solo puede huir o una valiente que planta cara a su sociedad? Es igual, Ibsen resuelve el suicidio porque era artificioso, al final lo evita, por innecesario; el último rayo de esperanza final del propio Helmer, en esas extrañas palabras que ya hemos citado, no tendrían cabida si Nora se hubiese suicidado. Un portazo en esta ocasión resulta mucho más estremecedor que un funeral.

Los valores burgueses

Las formas, el qué dirán, el interés individual, son muchos y desplegados en Casa de muñecas como un espejo de toda una sociedad, imposible de resumir en dos párrafos. Son estos valores los que mueven a los personajes, y contra los que Nora se rebela. Toda la obra está articulada en torno a ellos, como una crítica, como un reflejo, y ellos hacen la trama.

Acabo de decir que Nora se rebela ante estos valores, pero más bien se le cae la venda de los ojos y los descubre, y tras entenderlos y ver que esos valores hacen de ella una niña, una muñeca, un infantilismo vedado, se desengaña y muestra su desencanto, cuando su marido actúa conforme a ellos y no como el héroe que la protegerá contra Krogstad. Es este desencanto un antecedente del que impregnará toda la literatura del siglo veinte.

Entre la burguesía predomina el interés individual. En la obra todos son egoístas, todos excepto me atrevería a decir, quizá por el apego que he acabado cogiéndole, el doctor Rank. Helmer es egoísta, está atado al sistema, le preocupa el qué dirán, las formas, de hecho no es tanto el daño que le haya provocado su mujer engañándolo durante tanto tiempo como el que la gente se entere de ello. Por esto mismo, cuando llega la segunda carta de Krogstad disculpándose y rectificando, Helmer se olvida de su enfado, su vida no tendrá que ser diferente aunque aparentemente igual, con seguir como estaba irá bien. Nora, en cambio, se ha sentido desengañada, esperaba que su marido se opusiera al sistema, se encarara con Krogstad y entendiera que su mujer le engañó por amor, pero él no lo hace, se deja arrastrar por el sistema de valores burgueses (separados de los religiosos y los morales), por la imagen, la moral de los otros. Helmer no puede aceptar ni perdonar que su esposa haya actuado de una manera tan impropia de una mujer, para él ella ha roto todas las normas morales, se ha mostrado como una mujer sin principios, y lo que más le preocupa, extrañamente para Nora y para todos los espectadores y lectores, es su propia imagen ante los demás, el descrédito y la vergüenza, la caída de un hombre intachable y buen guardián de las costumbres. Por otro lado, Nora también es una individualista, una egoísta que debe serlo para liberarse, no le queda más camino que gritar que antes que sus hijos o sus deberos con su marido están “mis deberes conmigo misma”. Al romper con su marido, con sus hijos, con su casa, se libera de esas instituciones que estaban sofocando su realización como persona, instituciones que se han convertido en fines en sí mismos, exigiendo el sacrificio de la vida de la mujer para su mantenimiento y existencia.

Lo que hemos visto anteriormente nos lleva al tema de las leyes. Cuando la burguesía se hace con el poder, debe adaptar las leyes a sus nuevos estilos de vida. Ibsen también habla de ello, y son estas mismas leyes las que Nora no entiende y piensa injustas, ya que fueron escritas por hombres y para hombres. En una de sus intervenciones más críticas, en donde se ve más claramente que quien habla es Ibsen, Nora le responde a su marido, que acaba de achacarle que ante todo es esposa y madre:

"Ya no creo en eso. Creo ante todo que soy un ser humano, igual que tú… o, al menos, debo intentar serlo. Sé que la mayoría de los hombres te darán la razón, y que algo así está escrito en los libros. Pero ahora no puedo conformarme con lo que dicen los hombres y con lo que dicen los libros. Tengo que pensar por mi cuenta en todo esto y hacer el esfuerzo por comprenderlo.”

El escenario interior del salón burgués, apacible al principio, se ha convertido en una jaula y debido a que a primera vista no es miserable, ni está sucio, ni es pobre, las palabras, los sentimientos de inferioridad, de desaliento cruel y despecho ante su vida de Nora son mucho más terribles.

El ocio inmoral

Y para terminar este repaso a los temas más importantes de Casa de muñecas, no puedo olvidarme del amor. Lo he llamado el ocio inmoral porque es característico de la literatura de este tiempo el adulterio (Madame Bovary, La regenta…); la liberación de las encadenantes formas de la sociedad burguesa se canalizaban a través del amor oculto, tema central del realismo. No obstante, Nora no engaña a Helmer en ningún momento, pero sí se pregunta acerca de su amor por su marido y del que le profesa él a ella.

El erotismo de algunas escenas como Helmer acercando a Nora hacia sí por la cintura, o el coqueteo casi vedado de Nora con el doctor del que ya he hablado, o el baile de máscaras (estos últimos actos sensuales y liberadores de su esposa a los que Hermel también está ciego, como con la felicidad o infelicidad de Nora), y las relaciones amorosas entre los personajes no son la acción dramática de Casa de muñecas (que es sobre todo la liberación individual), pero son parte de su mecanismo, y estructuran los comportamientos de los personajes, sus actos y en definitiva a la obra entera, como veré más adelante.


Y UN ANTECEDENTE DEL TEATRO DE SÍMBOLOS

Brevemente quisiera comentar los elementos simbólicos de los que se sirve Ibsen para adornar y hacer más profunda la acción ya en Casa de muñecas y que luego desarrollará sobre todo desde El pato salvaje en adelante. Remarcaré dos, aparte del obvio símbolo que da nombre a la obra: la casa de muñecas, la misma que Nora envuelve como regalo de Navidad, la misma en la que ella, una muñeca, está encerrada, la misma que se describe en la primera acotación.

La alondra

Resulta al principio muy curioso el tratamiento infantilizante al que somete Helmer a su esposa, y al que ella misma se deja someter. Luego resulta forzado, demasiado acaramelado, como una manera burda y artificiosa de disfrazar con cariñitos una infelicidad conyugal muy profunda.

Abundan estos apelativos en toda la obra y siempre están relacionados con el mundo de los animales y de las mascotas: mi alondra, mi ardillita, mi pequeño chorlito, pájaro cantor, estornino. A estas alturas es evidente la relación. Lo importante es que el uso y la recepción de estos apelativos van cambiando a lo largo de la obra. Lo que al principio era un juego que resultaba cansino, que desvelaba cierta falsedad, pero al que la propia Nora jugaba, adoptando su papel infantil tan bien que parece que ella es en realidad así (y quizá lo sea); luego se convierte en un juego maquinado por la propia Nora, un juego para ocultar la verdad a su marido. Es a partir del segundo acto, desatada la acción, cuando Nora empieza a recibir esos apelativos sin naturalidad, como vía para mantener ciego a su marido ante sus preocupaciones, y es así como se da cuenta del carácter infantilizante de los mismos, de cómo ella había sido esclava de la alondra, del estornino y de la ardillita.

El final del segundo acto me parece un claro ejemplo de esta toma de conciencia por parte de Nora y de la manipulación que intenta invertir respecto a su marido, que sigue sin enterarse de nada. Tras un breve monólogo de Nora en el que marca la unidad de tiempo del tercer acto, en el que entendemos su angustia y la planificación del desenlace, aparece Helmer y le dice desde la puerta:

“Pero ¿no viene la alondra?”

Nora tiene que seguirle el juego para sobrevivir, para aguantar esas treinta y una horas, vuelve a mentir, a disfrazarse de ardillita, de mascota, de muñeca, y le responde con los brazos abiertos:

“¡Aquí la tienes!”

Nosotros no estamos ciegos como Helmer y entendemos el dolor de Nora, la fuerza de esas falsas palabras de entrega. Nora se ha convertido en un símbolo duplo: la alondra que se echa en manos de su marido como mascota, y la alondra que escapa con un portazo hacia la libertad, la alondra que decide al final volar. En el tercer acto, en la conversación final entre Helmer y Nora ya no hay apelativos como estos, porque ya no hay juego ni mentiras ni roles.

El baile de máscaras

Los bailes de máscaras a la veneciana son tan estéticos, tan llenos de misterio, tan ambiguos. Ibsen no lo muestra, pero el segundo y tercer acto rondan en torno al baile de máscaras que se da en el piso de arriba.

Este baile de máscaras representa dos cosas, la primera, el orgullo, el escaparate en el que Helmer expone a su esposa, con un precioso vestido, bailando como una dama. Así lo asegura Helmer, sin tapujos:

“Lo que cuenta es que ha tenido un éxito, un éxito rotundo. ¿Cómo iba yo a consentir que permaneciera allí más tiempo? Hubiera echado a perder todo el efecto. ¡Y eso sí que no!... Cogí del brazo a mi encantadora chiquilla de Capri: una vuelta por la sala, una inclinación a cada lado y como dicen en las novelas, se desvaneció la bella aparición. En los desenlaces siempre conviene el efecto."

Por otro lado el baile representa la mentira de Nora, aquella que antes era su naturaleza y que tras las amenazas de Krogstad y la posibilidad de que quedase desenmascarada como una mala esposa, tuvo que adoptar falsamente para tener ciego y entretenido a su marido. La tarantela se baila para expulsar a los demonios de las arañas, y Nora expulsó los suyos en su frenética danza, aunque no pensaba que fueran esos. El baile de máscaras demuestra a Nora que no es feliz, que no ama a su marido, que lleva toda su vida portando la falsa máscara de la felicidad, de la vida deseada, cuando en realidad no se siente ni siquiera libre.

LA OBRA BIEN HECHA

Ahora que he pasado por encima de los personajes y los temas principales de Casa de muñecas me gustaría intentar exponer cómo están estos construidos, presentados y cómo hace Ibsen para que funcionen tan bien. Ahora que me estoy quedando sin tiempo y me da la sensación de que me repito, voy a convertir este último apartado, el que pareciera el más importante para mí, y por ello el más difícil de abordar, en una conclusión de todo lo que he desarrollado, unido a través de la estructura de las cosas mismas.

Casa de muñecas está dividida en tres actos, la unidad espacial, como ya vimos en la disección de la primera acotación, es única, no obstante la obra se extiende por Italia, por el piso de arriba en el baile de máscaras, y por último, el impacto final de la obra ocurre fuera de escena, con un portazo abajo del piso.

La unidad temporal está dividida en dos, un tiempo pasado que se rememora a través de los personajes confidentes como la señora Linde y que se retrasa hasta ocho años, cuando Nora decidió falsificar la firma de su padre para pedir un préstamo que posibilitara el viaje a Italia que salvó a su marido de la enfermedad y que vuelve atronador cuando Krogstad ve peligrar su puesto laboral y chantajea a Nora con desvelar su secreto; y el propio tiempo interno de Nora, que se establece al final del segundo acto, como ya hemos visto, hasta que su marido encuentre la carta.

Voy a hacer aquí un inciso sobre los personajes confidentes, tan necesarios para mostrar al público el tiempo, el arco argumental que abarca la obra y que queda fuera de escena y tiempo de representación. El más importante es Cristina, la señora Linde, una antigua amiga de Nora, presentada a través de la anagnórisis. Bueno, presentada es decir mucho, ya que apenas habla de sí misma al principio de su intervención, porque luego Nora se sirve de su aparición para contar su vida, su historia, su mentira vital. En una conversación donde Nora se presenta como una niña que se siente orgullosa por su secreto, y que no deja hablar a Cristina, que verdaderamente, por lo que adivinamos, ha sufrido y es una persona madura y consciente de su vida. A través de lo que Nora cuenta a Cristina sabemos de ese pasado ya referido. No obstante, Cristina también tiene entidad propia, y aquí, pese a no ser más que oyente o excusa, parece que tiene hasta más entidad que la propia Nora. Se establece la primera tensión entre personajes. Esa Cristina tan modelada por tantos palos en la vida, que ya está de vuelta de hacia lo que Nora se dirige será la que salve a su amiga, la que la haga darse cuenta de quién es o no es con su insistencia para que Nora le cuente toda la verdad a su marido.

Más adelante, en esta misma conversación de confesiones, se nos muestra otra Nora, la que se oculta tras la muñeca, la que Cristina quiere que aflore para poder sentirse realizada, libre de ataduras burguesas y alondras; Nora, por un momento, parece responsable, es una heroína, como Cristina:

“También tengo de qué estar orgullosa y satisfecha. Fui yo quien salvé la vida a Torvaldo.”

Me estoy adentrando ya en lo último: la unidad de acción que fusiona y estructura todo a través de los actos de los personajes. Cada vez me parece más inútil recalcar esto, cuando es tan fácil leer la obra y entenderlo. Por ello voy a centrarme casi exclusivamente en Nora, perfilada con una caracterización intensificada para diseñar una buena evolución que marca toda la trama. Continúo.

El tercer personaje que provoca una reacción, que se constituye en un espejo contra Nora tras su propio marido (el principal represor, representante de la sociedad machista) y Cristina (que con su madurez y templanza, en comparación con Nora deja a esta como una niña caprichosa), es Krogstad. Como no me canso de repetir, técnicamente la obra es correctísima, pese a ciertos motivos melodramáticos como las cartas (por que hay dos cartas, la primera, la de Krogstad: En este caso no se me ocurre ninguna otra manera para repartir la tensión que depositándola en un buzón, en forma de carta que no debe ser leída y contra la que corre el reloj que condenará a Nora. Es un buen objeto para contener la carga, la tensión dramática. Y la segunda carta, la del doctor, aquella que marcará con una cruz negra el desastre de su enfermedad es a la que me refiero como melodramática, como elemento romántico que viene del personaje más romántico de todos, Rank, como ya he dicho anteriormente. Dice Rank sobre ello, de un modo siniestro: “Tan pronto como esté seguro del desastre enviaré a usted mi tarjeta, marcada con una cruz negra, y así se enterará de que ha empezado el desastre”) o las casualidades, encuentros y reconocimientos entre la señora Linde y Krogstad. El personaje del usurero para mí es el menos definido, sus intereses están menos conseguidos que los del resto de personajes, ya que los motivos de Krogstad no tienen independencia de la trama. No paraba de preguntarme al final de mi lectura, ¿realmente quiere rehabilitarse de verdad o es un mero artificio para alargar la trama? Ibsen no lo deja claro, como buen autor que es, es capaz de someter los personajes a la trama pese a que estos nos parezcan libres; con los otros personajes logra borrar toda duda, pero al menos bajo mi punto de vista, las motivaciones de Krogstad me parecen poco autónomas, como si le faltara parte de ese magistral libre albedrío. Quizá su casual relación pasada con la señora Linde, que le lleva a declarar su amor y a redimirse por fin totalmente, aumente más esta sensación de artificio dramático. Sea como sea, la evolución de Nora se articula en torno a varios espejos (los otros personajes) que la hacen descubrir que no es más que una muñeca, una alondra, un juguete, autoconfirmarse y tomar una decisión respecto a sí misma y su marido. Con Krogstad, se da cuenta del daño que ha hecho según las normas de la sociedad burguesa. Hablando del usurero su marido, al final del segundo acto, Nora se da cuenta de lo que ha hecho y de en lo que podría convertirse, como el desgraciado del usurero. Dice Helmer:

“Krogstad ha estado envenenando a sus hijos año tras año en su propio hogar, con mentiras y simulaciones. Por eso lo considero moralmente arruinado."

Nora se ha identificado, en las palabras de su marido, con Krogstad y, pálida de terror, intentando negar esa relación, exclama al final del primer acto, antes de que el telón baje, preparando el nudo, tan terrible, del segundo acto, trayendo al presente un secreto que cometió hacía unos ocho años:

“¡Pervertir a mis hijos!... ¡Envenenar el hogar! (Pausa. Levanta la cabeza.) ¡No, no es verdad!... ¡No puede serlo!”

Los tiempos se solapan y el interior de Nora se quiebra en una miríada de cristalitos.

Helmer está ciego a lo que le ocurre a su esposa, y ella se desespera de su ceguera, de que se deje arrastrar por las normas sociales (de hecho, como ya he dicho, si se va es porque lo que tenía pensado, deseado, que hiciera su marido no es más que humo e ilusión). ¿Es acaso mezquino? Él también tiene un pasado, y curiosamente (ya en exceso, para mí) está relacionado con Krogstad. Como tal, se sobrepone a los artificios y ardides y peticiones de su mujer y manda la carta de despido a Krogstad, condenando a Nora.

Otro personaje se convierte en un espejo para Nora que le hace comprender, surge, pues, otro antagonista: el doctor Rank. Primero Nora intenta seducir al doctor para que la ayude, pero este se confiesa enamorado de ella y uno de tantos cristalitos del interior de Nora refleja su amor y le muestra a través de Rank que no es tal lo que siente por su marido.

Todo se solapa como un frenesí. Krogstad, implacable villano, vuelve para recordar su amenaza y cumplirla, dejando la carta acusadora en el buzón. Nora se hunde entre sus cristales y urde un plan, al que llama milagro. Se suceden de nuevo sus antagonistas: el temple de Cristina aparece primero, y ella aglutina todas las casualidades dramáticas y se muestra, en el reflejo de Nora, como la que asume el mando y va a hablar con el usurero. Luego, Helmer y el doctor, y el tema de fondo, el baile. ¿Mero relleno para las actuaciones? Mucho más que eso, las tensiones son tantas y tan fuertes que una simple conversación de salón, una pequeña exhibición de una tarantela y un piano que suena y es tocado por el médico esconden toda la acción de Casa de muñecas. Nora está enfrentada a su marido, al doctor, al usurero; y todo esto lo nota el lector/espectador en sus conversaciones aparentemente baladíes. Del final del segundo acto ya hemos hablado.

El principio del tercero ocurre con la redención de Krogstad, tras la declaración de amor de la señora Linde, y la conversión final y total de Cristina como antagonista también de Nora, sin Nora presente. Es este un punto importante, la última vuelta de tuerca, así la he descubierto: Cristina pudo haber salvado la situación, pidiéndole a Krogstad, ya redimido, que retirara la carta, pero como verdadero antagonista de Nora (reflejo maduro de ella), no lo hace.

El clímax dramático, por último, se presenta, a partir de la página 108, sin acción exterior, de forma estática, con una conversación, pero tras la carne de los personajes el lector/espectador siente una acción interior brutal, que empuja el portazo más allá de lo indecible. No diré más, es inútil. ¿No oyen los ecos? Son de una obra bien hecha.